
Oriol Liarte Torrelles 3er N-2

Sin moverse un ápice de esta idea central, Smith promueve una batería de opciones para que sus lectores cuenten historias, y el resultado de esta propuesta es una turbamulta narrativa, profusa y confusa, que constituye el corpus de la revista. De esta forma, los miles de lectores que tiene Smith son los mismos que los miles de individuos que la escriben, o publican en ella sus dibujos y sus fotografías; una mecánica parecida a la que opera en proyectos en continua evolución, como la Wikipedia.
ésta, escrita por alguien que debe salir muy poco de su habitación: "Asustado de morir, aterrorizado de vivir". Ésta es sumamente autocrítica y tiene aires de epitafio: "Mi vida, un capítulo de Seinfeld"; y esta otra va firmada por Jimmy Wales, el artífice de Wikipedia: "Sí, tú puedes editar esta biografía". Larry Smith, el mismísimo editor de la revista, propone ésta: "Intenten no pensar con demasiada intensidad". Por cierto, ponerle a una revista Smith, el apellido más común en Estados Unidos, es un fino gracejo que en nuestra lengua equivaldría a ponerle Pérez o González. La que sigue es de un conmovedor romanticismo: "Yo sigo haciendo café para dos". Tampoco falta el simplón: "¿Curro?, ¿escuela?, ¡bah! ¿Música pop?, ¡hurra!". Ésta es una muy lograda autobiografía de seis palabras: "Cincuenta años, existencia de Dios improbable". Y esta otra es de una diafanidad que oscila entre el Hai-Ku y el SMS, los dos polos que articulan estas tumultuosas mémoires: "Nacido en California, después nada pasó". Ésta no tiene desperdicio: "Reparo retretes, me pagan una mierda". Y la última, tan puntual como inconveniente: "Nacimiento, infancia, adolescencia, adolescencia, adolescencia, adolescencia". Resulta imperativo terminar con seis palabras.
an persona. A pesar de estar pasando una gran guerra, como es
Todo está en contra tuya.Te sientes sola ante el peligro. Pero sigues ahí, luchando para ganar. Me he leído todo tu diario. Y debo decirte que me he emocionado varias veces. Hay días en los que pienso que la vida no vale nada. Pero no es verdad, lo tengo todo: familia, casa, amigos... Y tú ni siquiera podías salir a la calle, lo que a mí me parece lo más normal del mundo.Y debías vivir con el miedo.
Quizás hoy era tu último día. Me gustaría, con un abrazo, poderte expresar todos mis sentimientos.Y es que hubo un cambio en mi vida al acabar de leerme tu diario. Me sentí incrédula, frustrada. Pero especialmente sentí ganas de mostrarte todo mi apoyo.
Tu diario es de los mejores libros que he leído en mi vida. Creo que eres una persona especial y con muchos sentimientos que compartir, ¿no es así?

