
Fue un día lluvioso. Todavía me acuerdo ahora. Estaba con mis padres. Con mis hermanos. Yo me aburría. Así que le dije a mi padre que me llevara a paseo. Nos fuimos. Eso al cabo de insistir un rato. Era el día de mi cumpleaños. Mis padres me tenían preparado algo. Una fiesta sorpresa. Por eso fue. Era raro que mi padre viniera de paseo. A él no le gustaba esto. Me acuerdo bien. Encontramos a alguien. A un vecino. El hijo del vecino. Se le había roto la bicicleta. Bueno, roto, no. Se le salió la cadena. Mi padre, como sabía algo de mecánica, lo arregló. En un momento. Él se puso contento. Muy contento. Entonces nos quería invitar a cenar. Yo quería ir. Mi padre se negó. Dijo que no podíamos. Llegamos en casa. Entré enfadado. Me encontré con ellos. Nada más que mis hermanos y mis amigos. Sin duda. Era una fiesta sorpresa. Entonces vino mi madre y llevó una tarta consigo. Me sentí feliz. Era una fiesta bonita. Hasta que se terminó. Todos se fueron hacia su casa. Yo era muy pequeño. No tengo nada más que decir sobre esta pequeña historia. Más que una historia, un recuerdo.
Oriol Liarte Torrelles 3er N-2
Oriol Liarte Torrelles 3er N-2