Leer hoy a Blas de Otero no es fácil para un chico de Bachillerato. Primero, como decía ayer, se encuentra con la dificultad del lenguaje poético. No está habituado, le falta práctica. Luego se encuentra con que la poesía de Otero no es asequible a pesar de su lenguaje coloquial (al menos es de su obra posterior) ni se entiende fácilmente el tema de su poesía inicial en la que destaca la crisis religiosa (ya he dicho en otra ocasión si no será para bien que se desconozcan los contextos religiosos...). Los poemas "Hombre", "Cántico", por ejemplo están en esta onda.
Tampoco resultan sencillos, al menos en una primera lectura, comprender la resolución de esa crisis, que lleva al poeta a abandonar a aquel que ha sido y a convertirse en otro hombre comprometido con la vida, con las gentes, con su presente, con la palabra, con la poesía. Otero quiere ser un tipo legal, como hoy dirían estos mismos jóvenes, y no aquel que se deja llevar por la fiebre del momento ya sea política, musical, del rollete de moda en cada ocasión. Aquí podemos leer en este sentido los poemas "En el principio" o "Crónica de una juventud".
Nos podemos haber entretenido leyendo demasiado y centrándonos poco. Uno no sabe si también debiera haber dado pistas para leer poesía, cualquier poesía, por sí mismos.
Pero algo te dice que tienes que dar explicaciones de aquello que leemos en el aula. Al menos deben saber quién fue este autor y qué representó su obra, aunque hoy su contexto social, a sus ojos, esté superado y les cueste un esfuerzo entender a qué se refiere esa búsqueda de la integridad, de enteneder el dilema que puede planterarse cualquiera de ser una persona o no serlo, de abandonarse o de esforzarse por ser mejor, de aprovechar "la vida, el tiempo, todo/ lo que tiré como un anillo al agua".
También cuesta que comprendan la relación de estos poemas con algunos que hemos leído de autore
s clásicos de la poesía en lengua española, como Rubén Darío, JRJ, Antonio Machado... Sin embargo deben darse cuenta de que los grandes temas de la literatura no son tantos y que los autores posteriores han leído a sus predecesores y han aprendido de lo que dijeron. Hay algo y mucho de estos autores en la obra de Otero, porque él los leyó y buscó en sus versos respuestas a sus dudas, y las encontrara o no el caso es que también quiso escribir sobre el hecho de que no haya "dolor más grande que la vida consciente". Detrás de todo poema lleno de esperanza hacia el futuro se esconde el recuerdo de una lectura del poema "Al olmo viejo, hendido por el rayo"
s clásicos de la poesía en lengua española, como Rubén Darío, JRJ, Antonio Machado... Sin embargo deben darse cuenta de que los grandes temas de la literatura no son tantos y que los autores posteriores han leído a sus predecesores y han aprendido de lo que dijeron. Hay algo y mucho de estos autores en la obra de Otero, porque él los leyó y buscó en sus versos respuestas a sus dudas, y las encontrara o no el caso es que también quiso escribir sobre el hecho de que no haya "dolor más grande que la vida consciente". Detrás de todo poema lleno de esperanza hacia el futuro se esconde el recuerdo de una lectura del poema "Al olmo viejo, hendido por el rayo"
1 comentario:
Edu eres el tipo mas enrollado y entendedor de toda la caparrella, i tu lo sabes... muchas gracias por tu apodo, de tu fan mas selecto T _ _ _
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