jueves, 8 de marzo de 2012

LEYENDA POPULAR: EL BANDOLER CARLES




     El sábado por la tarde me fui a ver a mi abuela y le dije que tenía que escribir una leyenda o una historia de las que contaban en su infancia en mi pueblo.
     Entonces ella me dijo:
     - ¡Ah!, ya sé, te voy a contar la historia del “Bandoler Carles”, que está representado en los gigantes de nuestro pueblo. - Y entonces ella me contó:
      -La historia transcurre durante el siglo pasado. Surgió una poderosa banda de bandoleros, que tenía atemorizados varias comarcas cercanas, fue el resultado de dos guerras civiles, en menos de veinte años: miseria y robos. El líder de los bandoleros de nuestro pueblo era “de cal Carlos”.
     Iba siempre armado y cuentan que era más ágil que un gato, cualidad necesaria para ser un buen líder.
     Su era se convirtió en le lugar de reunión. Así cuando en las casas del castillo divisaban movimiento de personas, mulas o caballos al pajar, deducían que en los siguientes días se produciría algún robo considerable. Al terminar la guerra, las autoridades ofrecieron una buena recompensa a quien los denunciase. Otro día aprovechando que el líder de la banda (Carles) y otros miembros se encontraban en la iglesia, un grupo de hombres forzudos al salir consiguieron arrestarlos.
     La justicia le aplicó la ley de máxima pena: la sentencia fue la decapitación, se introdujo su cabeza en una jaula de hierro, mostrándolo colgado del extremo de un palo, para escarmentar a todo el vecindario, y con una advertencia que decía: ”Quién se atreva a llevarse la cabeza correrá la misma pena que el infortunado”.Cuentan que su hermana, que era más atrevida que él ,se hizo con la cabeza dándole sepultura en el cementerio de Sudanell.
     Unos años después, ésta jaula fue encontrada al hacer los cimientos de una casa en Sudanell.
     - Es una historia muy emocionante abuela. Me ha gustado mucho. Gracias.
     - De nada, siempre que quieras estaré encantada de repetírtela. Pero tienes que prometerme una cosa.
     - Dime.
     - Prométeme que se la contarás a tus hijos y a tus nietos.
     - Prometido, ningún problema-le dije. Luego me levanté y le di un abrazo.

Ramón Creus

1 comentario:

Norbert Julià Charles Sin dijo...

Muy buena la leyenda esta, me ha gustado mucho!!!!!!.